viernes, 9 de enero de 2009

No prometo ser periódica ni tener un tema establecido. Lo que si prometo es hablar desde el análisis, el conocimiento y, algunas veces, desde la experiencia.
Así doy inicio a mi nuevo blog, con asombro e indignación por las actitudes tomadas en estos difíciles tiempos de angustia y tristeza.
Asombro porque los medios de comunicación y sus representantes han demostrado su falta de objetividad, hecho que se traduce en un intento de guiar a las personas más que informarlas, jugando con el poder de propagación e influencia que pueden tener.
Indignación porque la finalidad queda clara: fomentar el odio y tomar partido.
Entiendo: prácticamente todo no-judío es antisemita, pues es algo arraigado desde tiempos ancestrales, ya que el judaísmo es la más antigua de las religiones monoteísta que subsisten.
Sin embargo, el aliarse, aunque sea en palabras, con terroristas, no creo que sea la salida correcta para este desprecio; es más, es asombroso el caso, por ejemplo, de España. La prensa española se ha dedicado a atacar verbalmente a Israel hasta cansarse, cuando ellos mismos sufren los violentos actos terroristas del grupo denominado ETA. Quizá si los ETA estuvieran enviando misiles contra la población civil española desde lugares como edificios públicos y casas en colonias habitadas, su opinión cambiaría, algo que no dudo que pase en un futuro cercano, pues su apoyo a los terroristas es innegable.
Las opiniones de otros países como Francia, Italia y Alemania, son, sin duda, algo ya muy esperado, dado que desde siempre han sido países cuyas políticas nunca han apoyado al Estado de Israel. La pobre Francia tan plagada de musulmanes, es la nación donde más agresiones contra judíos han habido en los últimos años. Por su parte, Italia y Alemania... bueno, ¿qué puedo decir? No hay mucho que esperar de ellos.
El problema fundamental es que a todos se les olvida un pequeño detalle: si ahora los judíos son los enemigos y no merecen un juicio justo con todos los detalles y pormenores, ¿qué pasará en un futuro cuando ya no haya judíos que atacar?
Esa misma gente que hoy defienden, mañana serán los enemigos más fuertes y peligrosos, exista o no el Estado de Israel, pues la palabras que hoy se dicen y los actos que se llevan a cabo, los hacen fuertes y poderosos, sin olvidarnos, por supuesto, del poder de la mercadotecnia que los coloca en una posición de mártires cuando ni sus propios paisanos quieren tener nada que ver con ellos públicamente, dígase Jordania, Egipto, etc.
¿Quiénes son las víctimas? ¿Los israelíes que tienen 15 segundos para salvar la vida cuando la alarma suena por un misil enviado por terroristas que se esconden bajo las ropas de civiles? ¿O los palestinos que prestan sus escuelas, casas y mezquitas para ocultar las armas que matan a los israelíes?
La cobardía no tiene límites por lo visto, pues se trata de un país que se defiende en una guerra declarada, pues aunque los terroristas se tapen con ropas normales en lugar de uniformes, han declarado la guerra al Estado de Israel con sus ataques intencionados y maliciosos.
Seamos justos y hablemos desde el conocimiento de hechos, causa e historia. No hablemos simplemente desde la vísceras, pues ya está comprobado que aquel que no recuerda la historia está predestinado a cometer los mismos errores.
¡Así es!