jueves, 10 de septiembre de 2009

Ahora si, ni para bombas para secuestrar aviones nos va alcanzar el dinero con tanta inflación e impuestos.
Que nos van a subir el agua porque ya no tenemos... Pero para que arreglen una fuga, o para que se elaboren planes para la captación de aguas pluviales o plantas recicladoras, no hay tiempo ni propuestas.
Que nos van a subir la luz pues la Compañía de Luz y Fuerza está en bancarrota... Pero no hay manera de quitar lo cientos de diablitos que hay en la ciudad, ¿verdad?
Que vamos a pagar el impuesto contra la pobreza... Pero los que lo vamos a pagar, que desde ahora ya no nos alcanza, no cumplimos con los requisitos para recibir la ayuda.
Todos nos tenemos que apretar el cinturón menos los que deciden que nos tenemos que aguantar:
El senado quiere un mural de 50 millones de pesos en su nueva sede en Reforma.
El presidente consejero del Instituto Federal Electoral (IFE), Leonardo Valdés, es expuesto por sus gastos extra-presupuestales en los que dilapida mensualmente en comidas en restaurantes, más de lo que dos familias de escasos recursos necesitan para subsistir en esos mismos 30 días.
Las campañas electorales para promover a los futuros receptores de nuestros ingresos ganados con el verdadero sudor de nuestra frente, nos cuestan una millonada.
Vestir, alimentar y proveer de vehículos y escoltas a nuestros políticos, también nos cuesta caro, pero lo tenemos que hacer, pues como ocupan cargos públicos representando al pueblo, deben tener algún privilegio ¿¿¿???
¿Qué no debería ser al revés?
¿Qué no se supone que la democracia acaba con la oligarquía? Digo, porque al paso que vamos, sólo aquellos que estén en el poder podrán pagar el Impuesto a la Pobreza, y los servicios necesarios que el Estado debe proveer a sus ciudadanos para su sustentos, serán artículos de lujo.
¿Por qué dar ayuda a personas capacitadas para el trabajo? Pues porque no hay trabajos; porque las grandes y pequeñas empresas quiebran; porque la gente ya no consume más que lo estrictamente necesario; Porque lo que necesitamos es un Robin Hood que nos libre de los cientos de príncipes Juanes que tenemos en el mundo, pues pareciera que está historia se repite y se repite y se repite.
Conclusión:
Einstein dijo que la Cuarta Guerra Mundial sería con palos y piedras, pero creo que lo que no previó es que no iba a ser así por el antecedente de una guerra nuclear, sino por la falta de recursos de los revolucionarios.