viernes, 18 de septiembre de 2009

Empieza el nuevo año al caer la noche y asomarse la primera estrella en el cielo...
Y todos los sueños no cumplidos se van con el tiempo que ya fue, y nuevos deseos ocupan sus lugares, haciendo que la esperanza inunde nuestras existencias...
Todo lo logrado adquiere nuevos significados...
Todo lo nuevo es bienvenido...
Todo lo perdido es añorado...
La vida y la muerte se conjugan en un ir y venir que agota mi despertar.
Lo viejo, lo presente, lo nuevo, todo se revuelve para tratar de completar la existencia.
El pasado, el ahora y el mañana, son conceptos que se entrelazan con un dejo de fe...
Un nuevo año comienza y con él, las ilusiones de ser mejores, de estar mejor, de que todo sea distinto pero por las buenas...
Nuevo año que llega... Más risas; más lágrimas; más enojos; más alegrías; más logros; más derrotas; más, más y más, o por lo menos eso creemos.
Feliz Año Nuevo a quienes todavía creen en la renovación de contratos.
Feliz año para los que sueñan aún.
Pero sobre todo, feliz año para todos a los que han tocado mi vida de una u otra forma, buena o mala, pues no hay malas experiencias que no deriven en cosas buenas.
Salud, amor, felicidad y prosperidad, son mis deseos de Rosh Hashaná.